Derecho penal
corporativo
Áreas de práctica

En qué puedo representarlo

El riesgo penal llega a un cliente de cuatro formas distintas, y cada una exige un trabajo distinto. Estas son.

Qué comprende cada área

Defensa penal y disciplinaria

Representación técnica en todas las etapas del proceso penal, cualquiera que sea el procedimiento aplicable, y en actuaciones disciplinarias.

La defensa empieza mucho antes del juicio. La decisión que se toma en el primer llamado, o en la primera audiencia, condiciona todo lo que viene después, y buena parte de los casos se definen en actuaciones que el cliente ni siquiera percibe como decisivas.

Protección reputacional

El proceso penal tiene un frente público que se gana o se pierde fuera del expediente.

Para una empresa o un directivo, la sanción reputacional suele llegar antes que la judicial y no siempre desaparece con una absolución. Tratar ese frente como parte de la defensa, y no como un asunto separado, cambia el resultado.

Ingeniería jurídica preventiva

Identificar el riesgo penal antes de que se convierta en un proceso.

Casi ningún proceso penal corporativo aparece de un día para otro. Se incuba en decisiones ordinarias, cadenas de aprobación mal documentadas y controles que nadie revisó. Ese trabajo cuesta una fracción de lo que cuesta una defensa.

Gobernanza y formación directiva

Un directivo que entiende su perímetro de responsabilidad toma mejores decisiones.

La mayoría de los administradores desconoce hasta dónde llega su responsabilidad penal por decisiones que delega o supervisa. La formación no es un trámite de cumplimiento: es la herramienta más barata de gestión de riesgo que tiene una junta.

Primer paso

Si no sabe en cuál de estas áreas cae su asunto, esa es justamente la primera conversación.